Evita cambios bruscos de temperatura: recuerda que tu cuerpo no puede ser sometido a cambios bruscos de temperatura y por eso es recomendable activar el aire acondicionado con una potencia de menor a mayor.



Evita que tu cuerpo reciba directamente el aire frío del ventilador: relacionado con el punto anterior, nunca intentes refrescar tu cuerpo de esta manera ni colocar el ventilador muy cerca de tu cama o de los sofás. Esto acción puede traer consecuencias a tu salud.



Regular la temperatura de la habitación con anticipación: es aconsejable programar el aire acondicionado una hora antes de dormir, así la habitación se regulará con tiempo y evitarás incrementar la potencia del equipo.